Parent Diaries: Sarah sobre el aprendizaje para ir al baño por primera vez, los retos y lo que haría de forma diferente

Enseñar a ir al baño a tu primer hijo puede sentirse como adentrarse en un territorio completamente desconocido. En esta edición de Parent Diaries, hablamos con Sarah, de nuestra marca hermana Splash About, que ha estado enseñando a su hijo mayor a ir al baño mientras disfrutaba de su baja por maternidad. Sarah comparte una visión sincera de los retos a los que se enfrentó, el método de prueba y error que siguió con diferentes productos y lo que le habría gustado saber antes de empezar, incluido por qué habría comenzado antes si pudiera volver atrás.
¿Puedes contarnos un poco sobre ti y tu pequeño?
¡Hola! Soy una madre ocupada de dos hijos (o tres, si contamos al perro), y tengo un niño de tres años que actualmente está obsesionado con la vida marina. Le encanta enseñarle a su Papi todo sobre las ballenas. En general, es un niño feliz y seguro de sí mismo, pero aprender a ir al baño ha afectado bastante a su confianza.
¿Cuándo empezaste a pensar en enseñarle a ir al baño?
Empecé a pensar en enseñarle a ir al baño cuando mi hijo cumplió dos años, pero entre el mal tiempo (es un bebé de otoño) y que no veía realmente señales claras de que estuviera preparado, decidí esperar hasta el verano. Simplemente parecía una opción mejor: hacía más buen tiempo para pasar unos días sin pañal y él tendría algo más de tiempo para ser lo suficientemente mayor como para reconocer sus propias señales.
¿Qué te hizo decidir empezar en ese momento?
Decidimos empezar en julio principalmente porque en septiembre iba a empezar la escuela infantil y, en un mundo ideal, queríamos que ya supiera ir al baño para afrontar ese gran cambio. También había leído que el verano es el mejor momento para empezar a enseñar a ir al baño, y él había reaccionado muy bien a la llegada de nuestro bebé más pequeño, así que nos pareció el momento adecuado. Pensamos que por fin había llegado la hora de decir adiós a los pañales.
¿Cómo ha sido vuestro proceso para aprender a ir al baño hasta ahora?
Han sido seis laaaargos meses intentándolo, pero por fin empezamos a ver la luz al final del túnel. Al principio hubo muchos intentos fallidos, pero con perseverancia mi hijo acepta el orinal mucho mejor que al principio.
¿Cuáles han sido los mayores retos a los que os habéis enfrentado?
Con diferencia, el mayor reto fue que mi hijo se negaba a sentarse en el orinal o incluso a acercarse a él. Lo odiaba y no quería sentarse, ni vestido ni desnudo, por mucho que lo intentáramos. Tampoco conseguíamos convencerle con premios. Simplemente odiaba toda la idea, y como madre fue muy difícil verlo así.
Lo probamos todo: juegos, hacer que sus juguetes “usaran” el orinal, tablas de pegatinas e incluso ofrecerle tiempo de pantalla como recompensa, pero nada funcionó. Los accidentes que estaba teniendo empezaban a afectar a su confianza, así que decidimos hacer una pausa en el proceso y dar un paso atrás.
Mantén la calma, intenta que todo sea lo más normal posible y no entres en pánico. Tu pequeño lo conseguirá; puede que simplemente tarde un poco más de lo que imaginabas al principio.
¿Hubo momentos en los que dudaste de ti misma o de tu forma de hacerlo?
Compré un orinal tras otro y después adaptadores para el inodoro, pero odiaba todos y cada uno de ellos. Empezaba a sentir que estaba tirando el dinero para solucionar el problema y seguíamos sin avanzar. Las soluciones que encontraba en los libros y las páginas web que leía tampoco ayudaban, y me sentía completamente perdida durante el proceso. No quería ni oír hablar del orinal ni de ir al baño, lo que hacía que todo resultara aún más abrumador.
Has mencionado que probaste muchos productos diferentes, ¿qué funcionó bien y qué no?
La tabla de pegatinas tuvo cierto éxito a la hora de conseguir que se sentara realmente en el orinal, y participar en el proceso de decorar su propio orinal le ayudó a sentir que tenía algo de control y que era suyo.
¿Hay algo que te hubiera gustado probar antes o hacer de otra manera?
Visto en retrospectiva, me habría gustado que hubiéramos empezado todo el proceso mucho antes. Creo que si hubiéramos empezado antes de que naciera mi segundo hijo, quizá no habríamos tenido tantos problemas. Mirando atrás, probablemente fueron demasiados cambios de golpe para mi hijo.
Has dicho que te habría gustado empezar antes con el aprendizaje para ir al baño. ¿Por qué crees que habría sido mejor?
Empezar a enseñarle a ir al baño antes de que mi hijo se convirtiera en un auténtico “threenager” sin duda habría ayudado. Con dos años y medio, tenía opiniones muy claras sobre todo, especialmente sobre las cosas que no quería hacer bajo ningún concepto (como sentarse en un orinal). Si hubiéramos empezado antes, antes de que descubriera el poder de decir “NO” con toda su alma, probablemente todo el proceso habría sido mucho más rápido y con mucho menos drama.
¿Qué consejo darías a los padres primerizos sobre cuándo empezar a enseñar a sus hijos a ir al baño?
Les aconsejaría empezar a pensar en el aprendizaje para ir al baño y a prepararse antes de lo que quizá esperan. Yo no empecé a leer los libros hasta que mi hijo cumplió dos años y, para entonces, ya me decían que los 18 meses eran la edad ideal, así que ¡sentí que ya iba tarde antes incluso de empezar! Mi consejo: empieza antes si puedes, mantén la calma, intenta que todo sea lo más normal posible y no entres en pánico. Tu pequeño lo conseguirá; puede que simplemente tarde un poco más de lo que imaginabas al principio.
¿Qué te ha ayudado a mantener la motivación cuando las cosas se pusieron difíciles?
Mi pequeño. Ver cómo aprendía esta nueva habilidad y seguía perseverando incluso cuando a veces le resultaba aterrador y frustrante ha sido inspirador.
¿Qué les dirías a los padres que sienten que el aprendizaje para ir al baño está tardando más de lo esperado?
Sigue adelante: tu pequeño lo conseguirá a su propio ritmo.










































